Divago
Sulfatos
en incógnitas,
reservas poco amigas,
¿Donde caen las migas
cuando el pueblo tiene hambre?
¿Quién decide el desarme
cuando el botón arde?
Sendas promesas,
sendas peatonales,
sin semáforos ni ademanes,
de botones y almanaques,
donde la fecha transfiere
la capacidad de ser amables.
¿Cuándo terminará la comedia
de los días festivos?,
a sabiendas muero
por cazadores furtivos,
en
encomienda precisa
la muerte que pone prisa
a sus propios cultivos.
Y se apagará la luz
sin conocer respuesta;
al final de la cresta,
todos son meros mortales
que no suman, que no restan.
Caminando un largo trecho
hasta llegar a las capitales
donde el compromiso urge
por unas lindas navidades