Quizás por temor, nunca emprendió el viaje hacia el encuentro no virtual. Ella no se opuso. La prensa amarillista los tachó de herejes, pero los nostálgicos de Melón gil llegaron a la conclusión de que compartir tiempo y espacio podría ser fatal para ellos, acostumbrados al delay y al llanto gastado a la bartola, sin darse cuenta que de la ingratitud son culpables.
Distancia
Siendo eco de los sedentarios irónicamente esparcidos y ademas, portador de una epidermis refutadora que todo lo vuelve polvo, concibió la idea del amor a distancia por medio de un complejo sistema de carácter arácnido. Sucesivos histrionismos, parábolas vertidas y mensajes de textos lo llevaron a la confianza e incluso a la formulación sobre lo bello y lo sublime. El éxito es solo una etiqueta.
